Cuatro poemas

Gabriel Jaime Arango


 

 (  ...   )

De cuando en cuando regresan

para ofrendar con flores a los vivos.

 En el mundo del más acá

nuestro corazón de plástico es feliz.

 Nada nos falta

ni siquiera los muertos

que de vez en cuando vienen

desde sus tumbas

y adornan nuestras casas

con flores invisibles.

 

 ( la herencia )

 Escúchame ya ido,

y no sé dónde estás.

Topógrafo de sueños,

Inventor de artefactos imposibles.

Por ti aprendí a iluminar los socavones,

a hurgar la entraña

y percibir la veta.

Me enseñaste el devenir

de las aguas y los metales

en los lechos del río

me enseñaste a descifrar

la roca, la piedra y las arenas

que arrastra la canción del tiempo.

 Si fue por ti

que florecí al poema nací

desde tus ojos

siempre entre naufragios;

 Porque tú fuiste el amo

de todos los fracasos

y por eso venciste.

El que nunca ganó,

el persistente;

Tu risa fue moneda

que compró la derrota.

 Tú no has muerto, no,

ahora tu corazón late en mi canto

y tu voz ha crecido

como un bosque en mi sangre.

 

 (los poetas)

Son Inmortales hasta que mueren.

diosecitos enfermos

que a todas horas  cantan

por doquier:

en las calles y en los bares,

en los rincones de la luz,

en las alcantarillas y los teatros vacíos.

 Son tantos, que a veces ni se ven,

solamente escuchas

un muy sutil murmullo,

que empiezas a entender

cuando te quedas solo.

 Fueron tocados por el dedo divino,

por eso casi siempre

la vanidad los hace tontos,

pero son soportables cuando duermen.

 

 (los políticos)

 Sólo existen en público.

Desaparecen en la nada

cuando se quedan solos.

 Tienen la sorprendente virtud

de aliarse con la luz y la sombra

al mismo tiempo

encontrar que el camino se divide

y proseguir por ambos

sin perder la sonrisa.

 Inventaron aquello

de palmear el hombro,

con gesto solidario,

y saludar en toda ocasión

dando la mano.

 Su meta es el poder

y lucir en los espejos más brillantes,

la sonrisa más pulcra,

la mentira más cierta.


Gabriel Jaime Arango (1949), escritor nacido en Medellín, 4 de enero de 1949. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Antioquía. Entre otros.

fue Premio Nacional de Poesía en 1969. Gestor cultural, cofundador de la Corporación de Teatro y Títeres la Fanfarria en Medellín.

Vivió en las selvas del Darién colombo-panameño de 1975 a 1987, de donde debió salir motivado por las circunstancias violentas que acosaron y acosan la región.